Melancólica está la noche,
solitaria está la luna,
sin señales de las brillantes blancas,
y mis ojos deseando deslumbrarse en perfección.
Por las luces de los gigantes,
se ha opacado el grande,
si no fuera por la bondad del astro luminoso,
ese espejo sería completamente invisible.
La ausencia de la oscuridad en la superficie,
crea un gran escenario brillante y fatigoso.
Ya nada era natural, como debería ser.
Tan solo con ver lo que me agobiaba, disipé.
Mi lugar destinado no se asimilaba con esa atmósfera.
La negrura silenciosa del ambiente,
me provocaba placidez.
Tan solo hacía falta, tu suave endeble corteza rozando la mía.
Mi afán, tú y yo presenciando un concierto de diamantes,
recostados piel a piel sobre la iluminada,
encendiendo la efervescente flama de la pasión,
y la lujuria, solamente escuchando el
eco del placer…
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
miércoles, 24 de diciembre de 2014
miércoles, 29 de octubre de 2014
Los cristales (poema)
Malditos sean los cristales,
que me hacen entrar y quedar atrapado…
La profundidad infinita de tu mirada
es completamente penetrante e irresistible.
Mi reflejo claro y puro,
aparece sobre en su interior apoderándose por completo de ellos.
Una luz tan brillante como una estrella titila tímida
se opaca lentamente hasta volverse nula.
Una primavera de colores surgen en un nacarado deslumbrante.
Lagrimas de inocencia se deslizan ardientes
tan valiosas como diamantes.
Tu mirada se pierde y deja de tener sentido.
Los cristales se empañan, dejan de brillar.
La tristeza se hace presente…
Los diamantes se desvanecen, perdiendo poco a poco su valor.
Los cristales ya no son transparentes, sino complicados e incomprensibles.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
que me hacen entrar y quedar atrapado…
La profundidad infinita de tu mirada
es completamente penetrante e irresistible.
Mi reflejo claro y puro,
aparece sobre en su interior apoderándose por completo de ellos.
Una luz tan brillante como una estrella titila tímida
se opaca lentamente hasta volverse nula.
Una primavera de colores surgen en un nacarado deslumbrante.
Lagrimas de inocencia se deslizan ardientes
tan valiosas como diamantes.
Tu mirada se pierde y deja de tener sentido.
Los cristales se empañan, dejan de brillar.
La tristeza se hace presente…
Los diamantes se desvanecen, perdiendo poco a poco su valor.
Los cristales ya no son transparentes, sino complicados e incomprensibles.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
martes, 9 de septiembre de 2014
Pensamientos
Dicen que el pensamiento es la esencia del ser
humano... Podemos pensar sin razonar, pero jamás
razonar sin pensar.
Variedad de cosas pasan por la mente, fluyen como
la corriente, vienen y van como las golondrinas...
Deprimen, lastiman, cambian, los pensamientos son
los que dominan ese extraño hueco infinito con la
capacidad de contenerlo todo.
Autora:Yohanna Dutra Xavier.
domingo, 18 de mayo de 2014
Con la frente en alto (Pensamiento)
Luego de una serie de
una serie de problemas, he logrado superarme. Se han presentado desafíos
complicados pero con fuerza de voluntad
y pensamientos positivos he llegado al triunfo.
NUNCA DESISTAS DE TUS OBJETIVOS, LA VICTORIA PUEDE ESTAR MAS CERCA DE LO QUE TE IMAGINAS.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
NUNCA DESISTAS DE TUS OBJETIVOS, LA VICTORIA PUEDE ESTAR MAS CERCA DE LO QUE TE IMAGINAS.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
miércoles, 26 de marzo de 2014
El místico creador (cuento)
En un comienzo todo era oscuridad, ni la luz del sol lograba hacer que ese
lugar luciera “con vida”. Un día como
todos, igual, vacío, aburrido, sucede algo que cambiaría todo para siempre…
Lentamente un gran y misterioso objeto volador se acercaba a ese baldío sitio, aterrizó al lado de un volcán, de él bajó un extraño ser de color verdoso, ojos negros saltones, tenía un aspecto repulsivo, traía algo en brazos envuelto en una tela elástica amarillenta, delicada y cuidadosamente fue estirándola hasta su ruptura, de ella salió una clase de embrión alienígena, el ser lo tiró dentro del volcán, provocando una gran explosión la cual destruyó gran parte del planeta. Dos días después una criatura salió de la lava, miró para todas partes y no vio absolutamente nada, estaba completamente sola, tenía frío, usó su extraordinaria inteligencia y tomó una roca colocándola en la lava, una poderosa y caliente llama se encendió, “fuego” la nombró, lo cual usó para entibiar su cuerpo, pero llegó un momento en donde empezó a arder su carne, algo muy importante faltaba en ella…
Días después, la criatura se dio cuenta que estaba empezando a desarrollar una gruesa envoltura sobre su carne, la cual denominó “piel”, el fuego ya no le provocaba ardor, su cuerpo se había adaptado a él. Un rugido peculiar escuchó, curiosa toca su abdomen y lo aprieta sintiendo un vacío muy profundo, necesitaba llenarlo con algo… ¿pero cómo? Pronto se dio cuenta que tenía un agujero en medio del abdomen e intenta llenarlo con tierra, no era tan profundo como para que la tierra llenara ese vacío. Sintió que dentro de su boca había una clase de líquido, lo tragó, el cual fue a su interior, así que pensó: “¿y si pongo la tierra en mi boca y la trago?
Puso a prueba su pensamiento y funcionó, ese vació ya no estaba, la tierra no era muy agradable para ingerirla, se le ocurrió buscar otra cosa, pero lo único que encontró fueron rocas. Al transcurrir los días, la textura de su piel cambió totalmente, ya no era una criatura repulsiva, se había transformado en algo muy diferente, desarrolló sentimientos, le creció cabello y vello, se sentía solo y aburrido.
Se sentó a mirar las estrellas cuando vio aquel gran objeto volador que se acercaba a él, era el mismo que lo había dejado allí, nuevamente bajó el ser alienígena el cual extendió sus brazos y le dio a la criatura una pequeña piedra verde, la pobre no entendía nada, en un piscar de ojos el objeto volador ya se había ido.
Confundida y muy solitaria se encontraba ella, sin saber qué hacer con lo dado por el alienígena, pensó en ponerla en el suelo y dejarla ahí a ver qué sucedía, se aleja lentamente. Al día siguiente vuelve para ver si había ocurrido algo con la pequeña piedra, se sorprende al ver que se estaba transformando en una masa ramificada nunca antes visto por sus ojos, al parecer la piedra era mágica. Esa noche se sentía muy cansada, sus ojos se cerraron, cayó al piso y luego de 8 horas después despierta, tenía mucha energía y ganas de moverse, no entendía por qué, todo era tan nuevo para ella.
Las visitas del objeto volador y de aquel ser se volvieron diarias, cada día traían algo nuevo, el planeta se fue llenando de flora y fauna, la criatura, luego llamada “el hombre” no estaba solo, se sentía feliz y agradecido, pero aún su vacío no se había completado…
Una mañana se levantó muy temprano como de costumbre y recibió la visita del ser, el cual le había dicho que hiciera un último pedido, porque sería la última vez que lo iba a ver en ese planeta, el hombre no sabía que pedirle, así que dijo:
-“Completa mi vacío”.
El alienígena con sus garras arrancó una costilla del hombre, la rompió en 2 partes y dijo:
- Con este hueso nacerá un igual, pero diferente. (Apretando fuertemente la costilla hasta hacerla ceniza)
El hombre sentía un profundo dolor, brotaba un espeso líquido rojo de su herida, su capacidad del habla otorgada por el extraño ser no funcionaba, tan solo salían chillidos de su boca.
- Tranquilo, te regenerarás solo esta vez. (Aseguró el ser)
Su herida sanó rápidamente, otra criatura se formaba a su frente en un remolino de cenizas, una hermosa similar a él apareció, el alienígena se fue sin dejar rastro. Se miraron fijamente hasta que ella le sonríe confiadamente, lo que causó en él una inmensa alegría interna, el amor había nacido.
No tardaron en llevarse bien, charlar, interactuar mutuamente, intercambiar muestras de cariño e incluso crear una nueva vida.
Muchos años después la raza “humana” se había extendido sobre todo el planeta, todo gracias a aquel sabio ser alienígena que hoy en día le llaman “El Místico Creador”.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
Lentamente un gran y misterioso objeto volador se acercaba a ese baldío sitio, aterrizó al lado de un volcán, de él bajó un extraño ser de color verdoso, ojos negros saltones, tenía un aspecto repulsivo, traía algo en brazos envuelto en una tela elástica amarillenta, delicada y cuidadosamente fue estirándola hasta su ruptura, de ella salió una clase de embrión alienígena, el ser lo tiró dentro del volcán, provocando una gran explosión la cual destruyó gran parte del planeta. Dos días después una criatura salió de la lava, miró para todas partes y no vio absolutamente nada, estaba completamente sola, tenía frío, usó su extraordinaria inteligencia y tomó una roca colocándola en la lava, una poderosa y caliente llama se encendió, “fuego” la nombró, lo cual usó para entibiar su cuerpo, pero llegó un momento en donde empezó a arder su carne, algo muy importante faltaba en ella…
Días después, la criatura se dio cuenta que estaba empezando a desarrollar una gruesa envoltura sobre su carne, la cual denominó “piel”, el fuego ya no le provocaba ardor, su cuerpo se había adaptado a él. Un rugido peculiar escuchó, curiosa toca su abdomen y lo aprieta sintiendo un vacío muy profundo, necesitaba llenarlo con algo… ¿pero cómo? Pronto se dio cuenta que tenía un agujero en medio del abdomen e intenta llenarlo con tierra, no era tan profundo como para que la tierra llenara ese vacío. Sintió que dentro de su boca había una clase de líquido, lo tragó, el cual fue a su interior, así que pensó: “¿y si pongo la tierra en mi boca y la trago?
Puso a prueba su pensamiento y funcionó, ese vació ya no estaba, la tierra no era muy agradable para ingerirla, se le ocurrió buscar otra cosa, pero lo único que encontró fueron rocas. Al transcurrir los días, la textura de su piel cambió totalmente, ya no era una criatura repulsiva, se había transformado en algo muy diferente, desarrolló sentimientos, le creció cabello y vello, se sentía solo y aburrido.
Se sentó a mirar las estrellas cuando vio aquel gran objeto volador que se acercaba a él, era el mismo que lo había dejado allí, nuevamente bajó el ser alienígena el cual extendió sus brazos y le dio a la criatura una pequeña piedra verde, la pobre no entendía nada, en un piscar de ojos el objeto volador ya se había ido.
Confundida y muy solitaria se encontraba ella, sin saber qué hacer con lo dado por el alienígena, pensó en ponerla en el suelo y dejarla ahí a ver qué sucedía, se aleja lentamente. Al día siguiente vuelve para ver si había ocurrido algo con la pequeña piedra, se sorprende al ver que se estaba transformando en una masa ramificada nunca antes visto por sus ojos, al parecer la piedra era mágica. Esa noche se sentía muy cansada, sus ojos se cerraron, cayó al piso y luego de 8 horas después despierta, tenía mucha energía y ganas de moverse, no entendía por qué, todo era tan nuevo para ella.
Las visitas del objeto volador y de aquel ser se volvieron diarias, cada día traían algo nuevo, el planeta se fue llenando de flora y fauna, la criatura, luego llamada “el hombre” no estaba solo, se sentía feliz y agradecido, pero aún su vacío no se había completado…
Una mañana se levantó muy temprano como de costumbre y recibió la visita del ser, el cual le había dicho que hiciera un último pedido, porque sería la última vez que lo iba a ver en ese planeta, el hombre no sabía que pedirle, así que dijo:
-“Completa mi vacío”.
El alienígena con sus garras arrancó una costilla del hombre, la rompió en 2 partes y dijo:
- Con este hueso nacerá un igual, pero diferente. (Apretando fuertemente la costilla hasta hacerla ceniza)
El hombre sentía un profundo dolor, brotaba un espeso líquido rojo de su herida, su capacidad del habla otorgada por el extraño ser no funcionaba, tan solo salían chillidos de su boca.
- Tranquilo, te regenerarás solo esta vez. (Aseguró el ser)
Su herida sanó rápidamente, otra criatura se formaba a su frente en un remolino de cenizas, una hermosa similar a él apareció, el alienígena se fue sin dejar rastro. Se miraron fijamente hasta que ella le sonríe confiadamente, lo que causó en él una inmensa alegría interna, el amor había nacido.
No tardaron en llevarse bien, charlar, interactuar mutuamente, intercambiar muestras de cariño e incluso crear una nueva vida.
Muchos años después la raza “humana” se había extendido sobre todo el planeta, todo gracias a aquel sabio ser alienígena que hoy en día le llaman “El Místico Creador”.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
viernes, 14 de marzo de 2014
Yo, mi oculta realidad
En mi alrededor hay variedad de personas que me critican, califican, juzgan y ponen apodos, día a día la convivencia se hace más difícil, mi mente da muchas vueltas, porque la verdad aún no sé quién soy y a qué vine.
He pasado como cualquier persona, por momentos buenos y malos, tuve experiencias de las cuales aprendí mucho, incluso cambié mi forma de ser y pensar incontables veces, sigo en la búsqueda de mi personalidad la cual está oculta en el más oscuro rincón de mi ser.
No sé lo que tiene el destino me tiene preparado, recién estoy en la primera etapa de mi vida, no sé si habrá un mañana para mi, ni si podré seguir mi vida tranquilamente, todo pasa tan rápido que es solo esperar a que suceda... Dudas y más dudas me llenan la cabeza, no dejo de pensar si estoy yendo por buen camino, si soy buena persona o si al infierno me iré; no trato de ser fatalista tan solo digo las cosas como son, aún trato de destapar a esa desconocida realidad a quien llamo "yo".
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
He pasado como cualquier persona, por momentos buenos y malos, tuve experiencias de las cuales aprendí mucho, incluso cambié mi forma de ser y pensar incontables veces, sigo en la búsqueda de mi personalidad la cual está oculta en el más oscuro rincón de mi ser.
No sé lo que tiene el destino me tiene preparado, recién estoy en la primera etapa de mi vida, no sé si habrá un mañana para mi, ni si podré seguir mi vida tranquilamente, todo pasa tan rápido que es solo esperar a que suceda... Dudas y más dudas me llenan la cabeza, no dejo de pensar si estoy yendo por buen camino, si soy buena persona o si al infierno me iré; no trato de ser fatalista tan solo digo las cosas como son, aún trato de destapar a esa desconocida realidad a quien llamo "yo".
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
viernes, 21 de febrero de 2014
Maldito recuerdo…
Afuera llueve, un calor intenso envuelve mi cuerpo, no puedo dejar de pensar en
aquel día el cual todo pasó.
El día comenzó muy bien, me levanté feliz y con mucha energía. Fui hasta tu casa, toqué el timbre, no tardaste en abrirme la puerta, no puedo olvidar aquellas profundas ojeras que llevabas, tú cabello despeinado y tu rostro cansado, pregunté con una suave voz:
- Amor, ¿qué te sucede?
Nada más agachaste la cabeza, me tomaste la mano y llevaste hasta tu cuarto, me diste una hoja en la que había muchos números y cosas escritas, no entendía lo que ocurría...
Dejando caer una lágrima en tu mejilla dijiste:
- Tenemos que terminar.
Confundida y preocupada respondí:
- No sé lo que está sucediendo, explícame, ¿por qué?
Tu madre entra a la habitación y dice que me vaya, que no quería saber más de mí, yo no comprendía, así del nada me corre de su casa.
Pasaron 2 semanas sin verte, fui a revisar el correo y encuentro una carta tu carta...
"Mi amor, perdón por lo sucedido, va a ser muy duro decírtelo, pero contraje VIH, hice muchas cosas que ahora me arrepiento, te fui infiel, se que nunca me lo vas a perdonar pero quiero que sepas que eres y serás la única en mi vida y lo que pasó fue que me dejé llevar por ese maldito momento... Quería decirte la verdad aunque duela, me arruiné la vida, nos arruine más bien. Mi madre te trató mal porque pensó que fuiste tú quien me lo transmitió, ya le conté el error que cometí así que no tienes que preocuparte por lo que piense ella de ti. Te dejé porque te fui infiel, no te valoré ni respeté, y sé que no me mereces, no porque tengo este síndrome, porque si ya lo tuviera desde el principio de nuestra relación, el amor que sentimos el uno al otro no permitiría que eso nos separara.
Te amo y siempre te amaré."
Luego de leer esa carta entré en estado depresivo, tuve que acudir a profesionales para tratar este trauma por mucho tiempo, mi vida ya no tenía sentido sin él, es como si me faltara la mitad de mi ser, es algo difícil de explicar, el mundo me da vueltas y los pensamientos negativos se apoderan de mí.
Estoy aquí, intentando olvidarte, tu recuerdo se va desvaneciendo poco a poco en el más oscuro y profundo rincón de mi mente.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
El día comenzó muy bien, me levanté feliz y con mucha energía. Fui hasta tu casa, toqué el timbre, no tardaste en abrirme la puerta, no puedo olvidar aquellas profundas ojeras que llevabas, tú cabello despeinado y tu rostro cansado, pregunté con una suave voz:
- Amor, ¿qué te sucede?
Nada más agachaste la cabeza, me tomaste la mano y llevaste hasta tu cuarto, me diste una hoja en la que había muchos números y cosas escritas, no entendía lo que ocurría...
Dejando caer una lágrima en tu mejilla dijiste:
- Tenemos que terminar.
Confundida y preocupada respondí:
- No sé lo que está sucediendo, explícame, ¿por qué?
Tu madre entra a la habitación y dice que me vaya, que no quería saber más de mí, yo no comprendía, así del nada me corre de su casa.
Pasaron 2 semanas sin verte, fui a revisar el correo y encuentro una carta tu carta...
"Mi amor, perdón por lo sucedido, va a ser muy duro decírtelo, pero contraje VIH, hice muchas cosas que ahora me arrepiento, te fui infiel, se que nunca me lo vas a perdonar pero quiero que sepas que eres y serás la única en mi vida y lo que pasó fue que me dejé llevar por ese maldito momento... Quería decirte la verdad aunque duela, me arruiné la vida, nos arruine más bien. Mi madre te trató mal porque pensó que fuiste tú quien me lo transmitió, ya le conté el error que cometí así que no tienes que preocuparte por lo que piense ella de ti. Te dejé porque te fui infiel, no te valoré ni respeté, y sé que no me mereces, no porque tengo este síndrome, porque si ya lo tuviera desde el principio de nuestra relación, el amor que sentimos el uno al otro no permitiría que eso nos separara.
Te amo y siempre te amaré."
Luego de leer esa carta entré en estado depresivo, tuve que acudir a profesionales para tratar este trauma por mucho tiempo, mi vida ya no tenía sentido sin él, es como si me faltara la mitad de mi ser, es algo difícil de explicar, el mundo me da vueltas y los pensamientos negativos se apoderan de mí.
Estoy aquí, intentando olvidarte, tu recuerdo se va desvaneciendo poco a poco en el más oscuro y profundo rincón de mi mente.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
sábado, 15 de febrero de 2014
No, mar… (Poema)
Desde tus profundas aguas,
intenta no traerme felicidad
porque de ella, ya no dependo…
Es increíble el rotundo cambio.
No, mar, no roces mi carne
con tu refrescante y pura bondad,
no soy digna de tal….
La vida está dándome mi merecido.
Sin saber dónde ir, ni qué hacer estoy,
sin rumbo ni camino cierto.
Ni el destino sabe qué hacer conmigo...
Sigo perdido en agonía.
No, mar, ya no me brindes tu atención,
Nada es como antes…
El ego inundó mi ser.
Tus aguas arden sobre mi piel…
Esos viejos recuerdos, que no puedo olvidar,
van apoderándose de mi mente, queman por dentro,
pronto habrá solo cenizas…
No, mar, no tengas piedad,
tan solo arrastra lo poco que sobra de mí,
hacia tu profundidad…
Es inevitable recordar el pasado
vuelve a mí tan de repente…
No, mar, ya no me acompañes,
tu presencia hace que me sienta feliz.
No merezco tal compañía,
soy el mal puro, perdido en su culpable ser.
Me hace mal tu dulce frescor, tu aroma...
No, mar, déjame aquí, encerrada en mis pensamientos.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
intenta no traerme felicidad
porque de ella, ya no dependo…
Es increíble el rotundo cambio.
No, mar, no roces mi carne
con tu refrescante y pura bondad,
no soy digna de tal….
La vida está dándome mi merecido.
Sin saber dónde ir, ni qué hacer estoy,
sin rumbo ni camino cierto.
Ni el destino sabe qué hacer conmigo...
Sigo perdido en agonía.
No, mar, ya no me brindes tu atención,
Nada es como antes…
El ego inundó mi ser.
Tus aguas arden sobre mi piel…
Esos viejos recuerdos, que no puedo olvidar,
van apoderándose de mi mente, queman por dentro,
pronto habrá solo cenizas…
No, mar, no tengas piedad,
tan solo arrastra lo poco que sobra de mí,
hacia tu profundidad…
Es inevitable recordar el pasado
vuelve a mí tan de repente…
No, mar, ya no me acompañes,
tu presencia hace que me sienta feliz.
No merezco tal compañía,
soy el mal puro, perdido en su culpable ser.
Me hace mal tu dulce frescor, tu aroma...
No, mar, déjame aquí, encerrada en mis pensamientos.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
jueves, 23 de enero de 2014
Me haces falta (Poema)
En lo más profundo de mí ser,
enterrada está la sonrisa más sincera
que tan solo tú puedes sacar…
A pesar de tanto esfuerzo lo único que hay es tristeza.
Amor, no me dejes caer en esta oscura soledad
que ni el sol puede alumbrar,
por favor ten piedad y ayúdame a salir de este agujero.
Envíame un ángel, envíame luz.
Sin poder tocarte estoy, tu piel me hace falta,
falta me haces, tu ausencia me está matando.
Amor, no quiero ser esclava de esta obscuridad
que ni el sol puede alumbrar.
Envíame un ángel, envíame luz,
ayúdame a salir de este agujero
Me hacen falta tus ojos, tus labios, tú.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
enterrada está la sonrisa más sincera
que tan solo tú puedes sacar…
A pesar de tanto esfuerzo lo único que hay es tristeza.
Amor, no me dejes caer en esta oscura soledad
que ni el sol puede alumbrar,
por favor ten piedad y ayúdame a salir de este agujero.
Envíame un ángel, envíame luz.
Sin poder tocarte estoy, tu piel me hace falta,
falta me haces, tu ausencia me está matando.
Amor, no quiero ser esclava de esta obscuridad
que ni el sol puede alumbrar.
Envíame un ángel, envíame luz,
ayúdame a salir de este agujero
Me hacen falta tus ojos, tus labios, tú.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
martes, 21 de enero de 2014
La soledad (Pensamiento)
Cuando
se está perdido en la soledad, pasan por la cabeza millones de pensamientos y
el deseo de desaparecer crece como
nunca, acabar con todo es lo que se quiere. Solo se piensa en uno mismo, pocas
son las veces las cuales otros seres importan, la visión del futuro es nula,
solamente hay recuerdos del oscuro pasado que ni el tiempo logró borrarlos.
Un hueco profundo en el corazón se siente, ya nada tiene sentido, la muerte domina los pensamientos; la tristeza es el sentimiento más horrible que existe, pero no sentirla alguna vez en la vida es inevitable.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
Un hueco profundo en el corazón se siente, ya nada tiene sentido, la muerte domina los pensamientos; la tristeza es el sentimiento más horrible que existe, pero no sentirla alguna vez en la vida es inevitable.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
Falsas ilusiones (Pensamiento)
La realidad es que vivimos en un mundo donde predomina la mentira, el desamor, la empatía, arrogancia, crueldad, son muchas las cosas que hacen que la gente se guíe por el camino del mal.
El amor es hermoso, pero no siempre verdadero, existen oportunidades de sobra para conocer a esa persona ideal, o tal vez descubrir si en verdad hay alguien que hace presente ese sentimiento hacia ti, al enamorarse lo primero que se piensa es que va a ser para siempre, pero no es así, las falsas ilusiones están dominando la mayoría de las relaciones amorosas hoy en día; esto no se aplica solamente a las parejas, sino a las amistades, hay veces que se confía con toda el alma en un amigo y se lleva una puñalada en la espalda. En fin, todos tienen más de dos caras.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
El amor es hermoso, pero no siempre verdadero, existen oportunidades de sobra para conocer a esa persona ideal, o tal vez descubrir si en verdad hay alguien que hace presente ese sentimiento hacia ti, al enamorarse lo primero que se piensa es que va a ser para siempre, pero no es así, las falsas ilusiones están dominando la mayoría de las relaciones amorosas hoy en día; esto no se aplica solamente a las parejas, sino a las amistades, hay veces que se confía con toda el alma en un amigo y se lleva una puñalada en la espalda. En fin, todos tienen más de dos caras.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
lunes, 20 de enero de 2014
Amigas mortales (Pensamiento)
Hay personas que viven cada día como si fuera el último, que disfrutan a lo máximo hasta los pequeños detalles que les regala la vida, sanamente claro.
Sin embargo cuando está el bien, también por desgracia se hace presente el mal. Sentir que tu mente viaja, que subes hasta las nubes es bello, pero no dura mucho, llega un momento que se hace presente la amiga "muerte". Las drogas acaban con la vida de millones y millones de personas en el mundo, destrozando su cuerpo lentamente, provocando la muerte neuronal y haciendo que ya nada sea como antes, las víctimas pierden a sus amigos y no siempre está el apoyo familiar así que por lo general quedan solos en el olvido, en muy raras ocasiones aparece alguien quien les brinda ayuda y logra que salgan de ese oscuro agujero.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
Sin embargo cuando está el bien, también por desgracia se hace presente el mal. Sentir que tu mente viaja, que subes hasta las nubes es bello, pero no dura mucho, llega un momento que se hace presente la amiga "muerte". Las drogas acaban con la vida de millones y millones de personas en el mundo, destrozando su cuerpo lentamente, provocando la muerte neuronal y haciendo que ya nada sea como antes, las víctimas pierden a sus amigos y no siempre está el apoyo familiar así que por lo general quedan solos en el olvido, en muy raras ocasiones aparece alguien quien les brinda ayuda y logra que salgan de ese oscuro agujero.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
domingo, 19 de enero de 2014
3, 2, 1… ¡SONRÍE! (cuento)
Yohanna: - All
the crazy shit i did tonight. Those
will be the best memories. I just
wanna let it go for the night. That
would be the best ever be for me…
Romina: ¡Cállate loca, quiero dormir!
Yohanna: Ay no seas amarga, ya estamos por llegar.
Fue un viaje muy largo a Cassino, una playa muy hermosa y grande de Brasil, la mayoría del tiempo estuve cantando y mi prima durmiendo, no fue algo muy divertido. Llegamos a la casa donde siempre nos hospedábamos pero había ocurrido un pequeño inconveniente, se estaba fumigando por una invasión de ratas, así que rápidamente mis padres consiguieron otra casa.
Era muy linda, algo pequeña, pero eso no era una molestia para nosotras, igual pensábamos pasarla genial en ella, a la noche salimos al centro y nos hicimos con Romina tatuajes de la amistad en forma de corazón en la nuca, fueron algo dolorosos pero valieron la pena; luego de eso comimos pizza y regresamos a la casa. Algo cansadas del viaje nos acostamos a dormir, eran las 03:00 de la mañana cuando comencé a sentir gritos viniendo de debajo del cuarto, me asusté y desperté a mi prima, nos agachamos y apoyamos nuestras orejas contra el suelo, eran gritos perturbadores, de dolor y claramente de personas siendo torturadas, perplejas nos pusimos a buscar una puerta o entrada para ver de quien eran esas supuestas voces aterradoras, detrás de un espejo gigante encontramos una puerta y para nuestra “suerte” no tenía candado ni nada, entré yo primero, y después Romina, bajamos una pequeña escalera que nos llevó a un sótano muy oscuro; esos gritos se sentían cada vez más fuertes hasta que hayamos un corredor algo largo, al final se encontraba un extraño cuarto, en las paredes muchas fotografías de gente muerta con ganchos al costado de la boca, haciéndolas hacer una falsa sonrisa macabra, mi prima aterrada me dice:
- Yohanna, salgamos de aquí…
- No. Quiero seguir viendo y descubrir qué es todo esto.
Ella temblando accede solamente porque no se animaba a volver sola al piso de arriba, de pronto se sienten los gritos nuevamente, un hombre desnudo sentado en una silla, la boca tapada con una cinta, los brazos y piernas atados por cadenas, intenta hablar pero no puede, yo rápidamente me acerco a él y le quito la cinta, el exclamaba ayuda y que lo sacaran de ahí, y nosotras muy confundidas le dijimos que lo íbamos a hacer pero que nos tenía que explicar antes lo que ocurría, esto fue lo que pudimos sacar de ese pobre hombre:
“Miren, el fotógrafo Louis es un psicópata que tortura a gente que encuentra bella, la trae aquí y luego de que sus víctimas sufran bastante, toma su cámara y le dice: 3, 2, 1 ¡SONRÍE!, y le saca una foto, luego la revela y pega en su pared”.
Paralizadas por la situación, rompimos las cadenas con unas pinzas que encontramos sobre una sangrienta mesa, el hombre estaba aún en buenas condiciones así que pudo correr, mis padres no se encontraban en casa en ese momento así que él pudo salir sin interrupciones, nos dio las gracias y dijo que saliéramos lo antes posible de esa casa.
Al transcurrir el día, fuimos a la playa solas, tomamos helado, intentamos olvidar lo ocurrido, pero la preocupación se apoderaba de nosotras, llegamos a casa, mi papá hacía pasteles, mi madre se bañaba y mi hermana pequeña miraba la tele; comimos y nos acostamos, no quisimos charlar mucho sobre el tema, justo a las 03:00 nuevamente se sienten gritos, Romina enfadada se levanta, toma un facón y va lentamente hacia el sótano, yo la sigo, no la quise interrumpir, esto estaría muy bueno de ver. El fotógrafo clavaba ganchos a los lados de la boca de una pobre mujer, quien lloraba desesperadamente, algo me dijo que tenía que hacer algo, pero se lo dejé a mi prima que al parecer sabía cómo acabar con todo esto, se acerca a él con la mano temblorosa apretando el cuchillo, la punta estaba en dirección al fotógrafo; de repente las luces se apagan, el oscuro se apodera del lugar, era peor de lo que pensaba, siento un crujido peculiar, como si alguien hubiera mordido una galleta, las luces vuelven a encenderse… El hombre estaba tirado en el suelo con el facón clavado en su nuca, Romina se había vuelto una heroína, mató al asesino el cual se fue haciendo cenizas poco a poco. La mujer nos miró y bajó la cabeza de golpe, había muerto, no le dimos mucha importancia y subimos.
Prometimos nunca contarle a nadie esta experiencia algo sobrenatural.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
Romina: ¡Cállate loca, quiero dormir!
Yohanna: Ay no seas amarga, ya estamos por llegar.
Fue un viaje muy largo a Cassino, una playa muy hermosa y grande de Brasil, la mayoría del tiempo estuve cantando y mi prima durmiendo, no fue algo muy divertido. Llegamos a la casa donde siempre nos hospedábamos pero había ocurrido un pequeño inconveniente, se estaba fumigando por una invasión de ratas, así que rápidamente mis padres consiguieron otra casa.
Era muy linda, algo pequeña, pero eso no era una molestia para nosotras, igual pensábamos pasarla genial en ella, a la noche salimos al centro y nos hicimos con Romina tatuajes de la amistad en forma de corazón en la nuca, fueron algo dolorosos pero valieron la pena; luego de eso comimos pizza y regresamos a la casa. Algo cansadas del viaje nos acostamos a dormir, eran las 03:00 de la mañana cuando comencé a sentir gritos viniendo de debajo del cuarto, me asusté y desperté a mi prima, nos agachamos y apoyamos nuestras orejas contra el suelo, eran gritos perturbadores, de dolor y claramente de personas siendo torturadas, perplejas nos pusimos a buscar una puerta o entrada para ver de quien eran esas supuestas voces aterradoras, detrás de un espejo gigante encontramos una puerta y para nuestra “suerte” no tenía candado ni nada, entré yo primero, y después Romina, bajamos una pequeña escalera que nos llevó a un sótano muy oscuro; esos gritos se sentían cada vez más fuertes hasta que hayamos un corredor algo largo, al final se encontraba un extraño cuarto, en las paredes muchas fotografías de gente muerta con ganchos al costado de la boca, haciéndolas hacer una falsa sonrisa macabra, mi prima aterrada me dice:
- Yohanna, salgamos de aquí…
- No. Quiero seguir viendo y descubrir qué es todo esto.
Ella temblando accede solamente porque no se animaba a volver sola al piso de arriba, de pronto se sienten los gritos nuevamente, un hombre desnudo sentado en una silla, la boca tapada con una cinta, los brazos y piernas atados por cadenas, intenta hablar pero no puede, yo rápidamente me acerco a él y le quito la cinta, el exclamaba ayuda y que lo sacaran de ahí, y nosotras muy confundidas le dijimos que lo íbamos a hacer pero que nos tenía que explicar antes lo que ocurría, esto fue lo que pudimos sacar de ese pobre hombre:
“Miren, el fotógrafo Louis es un psicópata que tortura a gente que encuentra bella, la trae aquí y luego de que sus víctimas sufran bastante, toma su cámara y le dice: 3, 2, 1 ¡SONRÍE!, y le saca una foto, luego la revela y pega en su pared”.
Paralizadas por la situación, rompimos las cadenas con unas pinzas que encontramos sobre una sangrienta mesa, el hombre estaba aún en buenas condiciones así que pudo correr, mis padres no se encontraban en casa en ese momento así que él pudo salir sin interrupciones, nos dio las gracias y dijo que saliéramos lo antes posible de esa casa.
Al transcurrir el día, fuimos a la playa solas, tomamos helado, intentamos olvidar lo ocurrido, pero la preocupación se apoderaba de nosotras, llegamos a casa, mi papá hacía pasteles, mi madre se bañaba y mi hermana pequeña miraba la tele; comimos y nos acostamos, no quisimos charlar mucho sobre el tema, justo a las 03:00 nuevamente se sienten gritos, Romina enfadada se levanta, toma un facón y va lentamente hacia el sótano, yo la sigo, no la quise interrumpir, esto estaría muy bueno de ver. El fotógrafo clavaba ganchos a los lados de la boca de una pobre mujer, quien lloraba desesperadamente, algo me dijo que tenía que hacer algo, pero se lo dejé a mi prima que al parecer sabía cómo acabar con todo esto, se acerca a él con la mano temblorosa apretando el cuchillo, la punta estaba en dirección al fotógrafo; de repente las luces se apagan, el oscuro se apodera del lugar, era peor de lo que pensaba, siento un crujido peculiar, como si alguien hubiera mordido una galleta, las luces vuelven a encenderse… El hombre estaba tirado en el suelo con el facón clavado en su nuca, Romina se había vuelto una heroína, mató al asesino el cual se fue haciendo cenizas poco a poco. La mujer nos miró y bajó la cabeza de golpe, había muerto, no le dimos mucha importancia y subimos.
Prometimos nunca contarle a nadie esta experiencia algo sobrenatural.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
jueves, 16 de enero de 2014
Voces agonizantes (cuento)
Me acuerdo precisamente de ese viaje mortal que hice con mis amigos
hace unos años, me arrepiento rotundamente de haberme subido a aquel barco…
Eran las 14:00 hs de la tarde cuando estábamos todos en el puerto ya casi por zarpar, cuando Anderson se da cuenta que aún no había llegado el capitán, así que decidimos irnos sin él, ya que Renato sabía cómo conducir el barco. Partimos, el mar estaba muy tranquilo y no había señal de ninguna clase de tempestad, así decididos emprendimos el camino hacia la isla “Lon Scape Ly”, la muy popular y visitada.
Mientras más nos adentrábamos en las profundas aguas de aquel inmenso mar, más nos preguntábamos si aquel camino era el correcto, así que Virginia decidió ir por el gps que estaba en su cartera, para nuestra mala suerte no lo encontró.Enzo y Anderson, se encargaban de los tragos, mientras que Yohanna y yo de la música.
A lo lejos se veía una inmensa niebla y Renato decidió desviarse sin comunicarnos, sentimos una fuerte sacudida y alzamos las miradas; ya estábamos en la isla, o eso pensamos. Supuestamente nos esperarían los guías, pero el lugar parecía estar desierto.
Enfadados le preguntamos a Renato:
- ¿Dónde nos trajiste?
- Tuve que desviarme, porque íbamos a pasar por una niebla muy espesa, y no iba a poder cruzarla, recuerden que no soy capitán.
Respiramos hondo, y Renato sube nuevamente para revisar las condiciones de nuestro transporte, cuando de repente el barco se aleja con él dentro.
Yohanna: - ¿Y ahora? El tiene el equipaje.
Virginia:- Yo tengo mi bolso y la mochila, con provisiones hasta para 2 días.
Enzo:- Yo tengo mi carpa.
Anderson:- Tengo repelente y algunas cosas materiales.
Yo:- Tengo un cuchillo y varias navajas.
Yohanna decidió ir a inspeccionar la isla, Anderson salió rápidamente detrás de ella, mientras que Virginia y Enzo armaban la carpa, yo intentaba encender la fogata para calentarnos de noche, y a la comida.
La noche se aproximaba, y no había rastro de Yohanna ni de Anderson, así que me adentre en el bosque con alguna esperanza de encontrarlos, raramente me sentía observada por alguien, así que pensé que eran ellos
intentando asustarme y repetía una y otra vez: ¡Chicos, no es gracioso! ¡Chicos, no es nada gracioso!
Eran las 14:00 hs de la tarde cuando estábamos todos en el puerto ya casi por zarpar, cuando Anderson se da cuenta que aún no había llegado el capitán, así que decidimos irnos sin él, ya que Renato sabía cómo conducir el barco. Partimos, el mar estaba muy tranquilo y no había señal de ninguna clase de tempestad, así decididos emprendimos el camino hacia la isla “Lon Scape Ly”, la muy popular y visitada.
Mientras más nos adentrábamos en las profundas aguas de aquel inmenso mar, más nos preguntábamos si aquel camino era el correcto, así que Virginia decidió ir por el gps que estaba en su cartera, para nuestra mala suerte no lo encontró.Enzo y Anderson, se encargaban de los tragos, mientras que Yohanna y yo de la música.
A lo lejos se veía una inmensa niebla y Renato decidió desviarse sin comunicarnos, sentimos una fuerte sacudida y alzamos las miradas; ya estábamos en la isla, o eso pensamos. Supuestamente nos esperarían los guías, pero el lugar parecía estar desierto.
Enfadados le preguntamos a Renato:
- ¿Dónde nos trajiste?
- Tuve que desviarme, porque íbamos a pasar por una niebla muy espesa, y no iba a poder cruzarla, recuerden que no soy capitán.
Respiramos hondo, y Renato sube nuevamente para revisar las condiciones de nuestro transporte, cuando de repente el barco se aleja con él dentro.
Yohanna: - ¿Y ahora? El tiene el equipaje.
Virginia:- Yo tengo mi bolso y la mochila, con provisiones hasta para 2 días.
Enzo:- Yo tengo mi carpa.
Anderson:- Tengo repelente y algunas cosas materiales.
Yo:- Tengo un cuchillo y varias navajas.
Yohanna decidió ir a inspeccionar la isla, Anderson salió rápidamente detrás de ella, mientras que Virginia y Enzo armaban la carpa, yo intentaba encender la fogata para calentarnos de noche, y a la comida.
La noche se aproximaba, y no había rastro de Yohanna ni de Anderson, así que me adentre en el bosque con alguna esperanza de encontrarlos, raramente me sentía observada por alguien, así que pensé que eran ellos
intentando asustarme y repetía una y otra vez: ¡Chicos, no es gracioso! ¡Chicos, no es nada gracioso!
Pero nadie respondía, insistí nuevamente, y esta vez pude
escuchar varias voces de sufrimiento, provenían
de todos lados, era muy perturbador. Corrí por ayuda, pero no fui capaz de
encontrar la salida, las voces cada vez
eran más fuertes y cercanas. Me mareé, no sabía hacia dónde mirar, esos sonidos
me aturdía, aunque me tapara los oídos, penetraban fuertemente haciéndome
enloquecer, en ese momento sentí un escalofrió y pude ver una sombra blanca que
se escabullía entre unos árboles, la seguí, tal vez se podía tratar de una
broma pesada realizada por mis amigos.
Virginia y Enzo, estaban en el campamento esperando mi
llegada junto con la de los desaparecidos, cuando oyen un grito desgarrador proveniente
del interior de la Isla, Enzo se levanta y va a buscarnos, Virginia insistió en
esperar allí por si regresábamos; comenzó a percibir que tenía compañía, se sintió
un fuerte chapuzón en el agua, asustada entró a la carpa. Pero su curiosidad la
llevo a su fin; miró detenidamente al exterior, cuando una mano esquelética con
grandes garras la toma por la cabeza y arrastra hacia al mar, la chica pego un gran alarido, en
ese preciso momento me di la vuelta y encontré a Enzo parado mirándome fijo a
los ojos, intenté llamarle la atención:
- Enzo… ¿estás bien? ¿Enzo? (sin respuesta alguna del chico)
Me le acerco y algo me sorprende, tenía un gancho enterrado en su nuca con una larga piola gruesa que estaba atada en un árbol, cae al piso haciendo que se desgarre aún más su profunda herida, provocando su muerte. Casi me dio un infarto, de pronto siento un llamado con mi nombre, era una voz conocida, era Yohanna, y Anderson que estaba con ella, me dijeron que no encontraron rastros de vida en la Isla, que se habían perdido hace un buen rato por eso no aparecían.
Volviendo al campamento ocurrieron una serie de acontecimientos que marcaron ese viaje aún más, tranquilamente íbamos juntos, riendo, no quise contarles nada de lo que le pasó a Enzo, tan solo les dije que escuché la voz de Virginia pidiendo ayuda, que eso preocupó bastante a mis amigos, Anderson descubre un profundo agujero, otra vez escuché esas voces, pero ahora provenían del fondo del tal, él chico muy curioso se acerca demasiado a la orilla del agujero y se cae, intentamos sacarlo pero no respondía a nuestros llamados, Yohanna lloraba descontroladamente, traté hacerla calmar, era algo imposible, ella es muy sentimental y puede llegar a hacer locuras por amor, ya que lo amaba, quiso bajar a ayudarlo pero no la dejé, me dijo:
- Vete, yo me quedaré. (Se arrodilla y mira para abajo llorando)
- Yohanna, no te muevas, ya vuelvo.
Seguí mi camino, escuchando esas voces irritantes nuevamente, pidiendo ayuda, parecían ser almas torturadas que no pudieron emprender su camino al cielo, o tal vez… ¡AL INFIERNO!
Cuando llegué al campamento encontré un gran rastro de sangre en la arena desde la carpa hasta el mar, y me dije a mí misma:
- Ay no, ¡Virginia no! (Corrí rápidamente a ver si la encontraba en alguna parte de la orilla).
Ya era tarde, su cadáver medio enterrado en la arena vi, no tenía la parte superior del cráneo, era muy repugnante ver aquello; no perdí más tiempo y fui a contarle lo sucedido a Yohanna, que para mi sorpresa había desaparecido. Miré dentro del agujero, nada se podía apreciar, muy oscuro estaba así que volví al campamento; veo algo al horizonte, era nuestro barco que se acercaba cada vez más a la Isla, tardó unos 5 minutos pero llegó, fui y subí, no sabía cómo manejarlo pero tenía que hacer lo posible para salir de ese loco lugar, el barco se fue navegando solo, entro al lugar donde habíamos dejado el resto de las valijas y me topo con el cuerpo descuartizado de Renato, sus órganos estaban esparcidos por todo el suelo, resbalé con uno, me caí y golpeé la cabeza, lo único que recuerdo fue eso, me desmayé, pero cuando desperté me encontraba en una gran turbulencia, tomé un celular que por casualidad tenía señal y pude llamar a emergencia:
- Enzo… ¿estás bien? ¿Enzo? (sin respuesta alguna del chico)
Me le acerco y algo me sorprende, tenía un gancho enterrado en su nuca con una larga piola gruesa que estaba atada en un árbol, cae al piso haciendo que se desgarre aún más su profunda herida, provocando su muerte. Casi me dio un infarto, de pronto siento un llamado con mi nombre, era una voz conocida, era Yohanna, y Anderson que estaba con ella, me dijeron que no encontraron rastros de vida en la Isla, que se habían perdido hace un buen rato por eso no aparecían.
Volviendo al campamento ocurrieron una serie de acontecimientos que marcaron ese viaje aún más, tranquilamente íbamos juntos, riendo, no quise contarles nada de lo que le pasó a Enzo, tan solo les dije que escuché la voz de Virginia pidiendo ayuda, que eso preocupó bastante a mis amigos, Anderson descubre un profundo agujero, otra vez escuché esas voces, pero ahora provenían del fondo del tal, él chico muy curioso se acerca demasiado a la orilla del agujero y se cae, intentamos sacarlo pero no respondía a nuestros llamados, Yohanna lloraba descontroladamente, traté hacerla calmar, era algo imposible, ella es muy sentimental y puede llegar a hacer locuras por amor, ya que lo amaba, quiso bajar a ayudarlo pero no la dejé, me dijo:
- Vete, yo me quedaré. (Se arrodilla y mira para abajo llorando)
- Yohanna, no te muevas, ya vuelvo.
Seguí mi camino, escuchando esas voces irritantes nuevamente, pidiendo ayuda, parecían ser almas torturadas que no pudieron emprender su camino al cielo, o tal vez… ¡AL INFIERNO!
Cuando llegué al campamento encontré un gran rastro de sangre en la arena desde la carpa hasta el mar, y me dije a mí misma:
- Ay no, ¡Virginia no! (Corrí rápidamente a ver si la encontraba en alguna parte de la orilla).
Ya era tarde, su cadáver medio enterrado en la arena vi, no tenía la parte superior del cráneo, era muy repugnante ver aquello; no perdí más tiempo y fui a contarle lo sucedido a Yohanna, que para mi sorpresa había desaparecido. Miré dentro del agujero, nada se podía apreciar, muy oscuro estaba así que volví al campamento; veo algo al horizonte, era nuestro barco que se acercaba cada vez más a la Isla, tardó unos 5 minutos pero llegó, fui y subí, no sabía cómo manejarlo pero tenía que hacer lo posible para salir de ese loco lugar, el barco se fue navegando solo, entro al lugar donde habíamos dejado el resto de las valijas y me topo con el cuerpo descuartizado de Renato, sus órganos estaban esparcidos por todo el suelo, resbalé con uno, me caí y golpeé la cabeza, lo único que recuerdo fue eso, me desmayé, pero cuando desperté me encontraba en una gran turbulencia, tomé un celular que por casualidad tenía señal y pude llamar a emergencia:
-911? Necesitamos ayuda, estoy atrapada en una gran turbulencia marina, ayúdenme.
-Si, señora. ¿Nos puede decir en donde se encuentra?
-No lo sé, no tengo noción donde estoy.
-Ya va la ayuda, tranqu…
-¿Hola? Señora, ¿está ahí? ¿No!
-Llamada finalizada--Si, señora. ¿Nos puede decir en donde se encuentra?
-No lo sé, no tengo noción donde estoy.
-Ya va la ayuda, tranqu…
-¿Hola? Señora, ¿está ahí? ¿No!
- ¿Y ahora qué carajo hago? ¿Espero? (me pregunté a mi misma muy asustada).
Una media hora después la gran turbulencia se calmó y llegó la ayuda.
Autoras: Yohanna Dutra Xavier y Romina Paola Pintos Biurra.
lunes, 13 de enero de 2014
Un amor a distancia (Pensamiento)
El amor es una de las cosas más bellas del mundo, sin embargo
hay personas que insisten que pueden vivir sin él. Es algo imposible, me explico mejor… Todos aunque no queramos vamos a amar o ser amados en alguna etapa de nuestra vida. Algún día llegará el momento en que uno se enamorará, los sentimientos son tan bellos que no tienen explicación, es algo tan profundo que se pueden distinguir variedad de colores preciosos y brillantes... Pero no somos todos los afortunados de tener una relación estable, muchos lloramos por un amor que se va, se aleja, no se olvida jamás... Que deja una gran huella en nuestra vida.
Ese recuerdo que queda en nosotros, entre más borroso se vea, más duele.
Un amor a distancia es algo por lo general imposible de sostener, hay que tener mucha paciencia, fidelidad y pobre todo AMAR CON TODO EL CORAZÓN A ESA PERSONA QUE HACE QUE TU INTERIOR SEA UN JARDÍN DE FLORES.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
El destino (Pensamiento)
Nuestro pasado está repleto de recuerdos borrosos que hacen que nuestro presente sea lo que es, el resultado de todo lo hecho. Uno no puede arrepentirse de las cosas que hace, porque por alguna razón las hizo. Desde nuestro nacimiento tenemos un destino trazado en los planos de la VIDA, todos tenemos caminos diferentes, algunos largos, algunos cortos… Siempre hay atajos que por lo general no son la mejor manera de llegar a nuestro lugar esperado, porque somos seres espirituales que tienen que crecer. La ventaja de tomar el camino largo, es que aprendemos más, nuestra alma se va desarrollando mejor. Admiro a los afortunados que cruzan el camino corto sin interrupciones, y llegan a su destino como tanto lo esperaban. Creo que todos deberíamos cuidar las cosas que hacemos porque quedan grabadas en el historial de nuestra existencia, tanto como seres espirituales como físicos.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
El amor (pensamiento)
Todo lo que el ojo humano ve no es todo lo que
existe, hay que acordarse que no somos los únicos seres en el mundo, claro somos los racionales, algo difícil de
expresar incluso para nosotros es cuando alguien se enamora, ve todo de colores, siente mariposas en
el estómago y todo a su vista es bello, algo medio complicado es que un amor a primera vista funcione, hermoso sería tener un amor así, aunque pocos son los afortunados de poder
vivir uno.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
Un amigo (Pensamiento)
Lindo es tener alguien que te apoye en tus ideas, que piense igual que vos, que le guste hablar contigo sin importar lo que le digas, lindo es que a pesar de la distancia sea tu amigo y este presente siempre.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
Denizens City (cuento)
Muy
aburridas estábamos en el cuarto con mi prima Romina, mi padre me había dado
mucha plata para gastar en el verano así que decidimos alquilar un ómnibus y
viajar con amigos. Mi prima invitó a Enzo, Brayan y Renato; yo invité a
Virginia, Anderson y Priscila. Saldríamos el día 6 de Febrero a las 18:00.
Esperamos tanto hasta que llegó el día, fueron llegando uno por uno a mi casa que sería el lugar de partida, subimos al bus, Virginia encendió una radio con música alta, nos pusimos a bailar y cantar, fue muy divertido. De pronto la rueda se pinchó y todos confundidos salimos afuera, raramente el conductor no llevó repuesto, quedamos a pie, sin separarnos entramos al bosque con mucho temor de que pase algo, típico de las películas de terror sentirnos observados por alguna entidad, la verdad que ya no me sorprendía en nada, ya había tenido experiencias así y no me aterrorizaban, pero mis amigos estaban con los pelos de punta y la piel de gallina. Caminamos y caminamos, llegamos a una laguna en la cual estaban marcados niveles de profundidad del agua, el último punto marcado era tan profundo que preferimos ni acercarnos al agua. Seguimos nuestro camino bordeando el lago ya que no había otra, Renato largó un agudo grito perturbador diciendo que había visto burbujas en el agua como si hubiera algún ser allí; nos burlamos de él, ya que al ser un lugar donde habían muchos animales no teníamos que preocuparnos por cualquier cosa que hiciera ruido. Yo insistía que el camino que seguíamos era el que nos sacaría de ese aterrador sitio, pero lo que no sabía era que cada vez nos adentrábamos más en el frondoso bosque.
Veía luces al final del recorrido, así que les dije a mis amigos:
- ¿Ven? Allí está la salida, siempre tengo la razón.
Nos acercamos a las luces, cada paso que dábamos nos hacía creer aún mas que ese lugar no estaba habitado por algo normal, al fin llegamos, Anderson pálido y muy asustado dice que lo mejor es volver al coche, ya que no parecía ser seguro, podrían vivir asesinos o locos antisociales violentos.
Romina enojada dice:
- ¿Por qué mejor no nos quedamos acá hasta el amanecer? Me parece que es peor volver.
Le dimos la razón ya que era lo mejor en ese momento, a parte que teníamos miedo de volver al bosque. Ya con la decisión tomada, Enzo mira a todas partes y dice algo obvio:
- Chicos, me parece que nos equivocamos de camino…
Lo miramos y dijimos al mismo tiempo:
- No, ¿Enserio?
Enzo: Ah bueno perdón, perdón, entremos ahí. (y apunta a una casa).
Luego de ese pequeño inconveniente con nuestro amigo el inteligente, vimos un cartel que decía “Denizens City”, ninguno pudo descifrar en español lo que significaba eso. No le dimos mucha importancia y entramos a la casa, lo extraño es que para ser una casa abandonada estaba en condiciones regulares, lo que más nos llamó la atención fue que cuando Priscila abrió el refrigerador no había comida, sino partes de animales en frascos y platos, lo más normal sería irse corriendo pero nos guiamos más en lo razonable, quedarse en la casa porque afuera podría ser peligroso.
Subimos las escaleras, las cuales estaban podridas y hacían mucho ruido al pisarlas, entramos a un cuarto, sobre la cama reposaba una mujer de mediana edad, nos miró y dijo:
- Ustedes deben ser los que trajo Gen de visita.
Virginia - ¿Qué Gen? Esto es muy raro, vieja loca. (Tomó una lámpara y la lanza por la cabeza, provocando una muerte rápida).
Renato le pregunta porque lo hizo, y ella se desmaya sobre sus brazos, el llora desesperadamente hasta que una flecha atraviesa su ojo y queda clavada, todos fuimos a ayudar pero era muy tarde, una voz tenue se escucha:
- Pónganse cómodos, mi casa es su casa.
Desesperados corrimos bajando rápidamente las escaleras, Priscila se acordó que Virginia había quedado en aquel cuarto, así que subió nuevamente y no la encontró así que sin perder más el tiempo bajó, por desgracia la escalera se partió, ella cayó brutalmente y se golpeó contra el suelo, una madera atravesó su frágil tórax, su cuerpo no resistió.
Nos ocultamos en un closet gigante, pero nos olvidamos que Brayan era claustrofóbico, él no resistió y salió rápidamente topándose con el asesino de frente, nosotros solo conseguimos escuchar un leve grito y varios golpes, les podría jurar que escuché como los órganos de alguien se exprimían, lo cual mis amigos no sintieron; Romina sacó una linterna de su mochila, le dije:
- Romi, por favor, no vayas a alumbrar arriba, te lo pido. (Sin decirle que había sentido un fuerte tirón en mí cabello viniendo de arriba)
Ella curiosa no me obedeció y lo hizo, fue un error muy grande… Se encontraban muchos cuerpos de animales colgados del cuello en piolas, el olor era repugnante e insoportable, nos hizo salir.
Enzo dice: - ¡Miren! Un rastro de sangre…
Anderson con mucho miedo, se aleja y se encierra en el closet nuevamente, me preocupé un poco y entré con él a acompañarlo, Romina y Enzo siguieron ese rastro de sangre, ya que podía ser Brayan o Virginia que habían desaparecido. Cuando Enzo abre el refrigerador que era hacia donde los llevaba ese rastro, estaba el cuerpo descuartizado de Brayan, pero lo más raro era que faltaba su cabeza, la cual el asesino la colocó en el congelador. Enzo vomitó, Romina corrió a avisarnos, y cuando abrió la puerta del closet, nos encontró besándonos a Anderson y a mí, no le sorprendió en nada ya que nos gustábamos; nos dice:
- Encontramos el cadáver de Bra en el refri, tenemos que salir de acá, sea lo que sea que esté causando todo este daño sabe que estamos aquí y nos quiere matar, Em. Y… Enzo está vomitando.
De una forma rápida salimos afuera jalando al enfermo de los pies, ya que en shock quedó; apenas escapamos de allí pudimos apreciar una bella silueta masculina sobre un caballo negro que nos sonreía dulcemente, nos ofreció ayuda y la aceptamos ya que no teníamos otra opción. Nos guió sin decirnos una palabra más hasta llegar a la comisaría local y desapareció misteriosamente; no vimos a nadie en ese lugar, estaba desolado y muy sucio, no parecía que alguien estuviera ahí, recorrimos todo y no encontramos absolutamente nada. Lo habíamos dejado a Enzo sobre un viejo sofá, Anderson nos llama a ver algo que encontró en una celda, Virginia recostada sobre una camilla con una ropa de hospital nos miró fijamente a los ojos, se levanta, se acerca a las rejas y nos susurra:
- Soy la paciente número 666, están atrapados en Denizens City, aprovechen su estadía hasta que llegue a su fin. (Y se acostó nuevamente en la camilla con una sonrisa despiadada).
Muy chocados nos miramos y no dijimos ni una palabra, estábamos traumatizados con esa escena, hasta que Enzo se levantó del sofá, se nos acerca y dice:
- Tuve un sueño muy extraño, soñé que un hombre con la cara deformada me decía que este lugar que estamos era una pequeña ciudad en la cual se hacían experimentos con radiación a las personas que habitaban.
Ahora todo tenía sentido, esas personas solo buscaban venganza, se habían vuelto locas y agresivas. Bueno Anderson me tomó de la mano y me dijo:
Quiero que todo esto termine de una vez, pero si algo malo sucede, quiero decirte que te amo con toda mi alma y que eres el amor de mi vida; tomada por la ternura le doy un beso y le digo que me gusta mucho y que también lo amo; Romina abraza a Enzo que estaba paralizado por su sueño, le da un beso sobre la mejilla y le dice que todo va a estar bien. Yo noto que el cuello del chico tenía venas saltadas y que de su boca salía un chorro de baba con sangre, lo pellizqué a Anderson para que el también viera, me miró a los ojos con una gran expresión de terror y quedó sin palabras. Romina comienza a reír descaradamente y cae al suelo con Enzo, y al notar lo que le pasaba se levanta y se hace a un lado; sale corriendo y se tira por la ventana que estaba en el tercer piso, pero no muere, justo cayó sobre eno, se enoja toma un gran facón que estaba clavado en un árbol, se corta el cuello y muere desangrada. Enzo convulsionando saca una tijera y le corta el tendón a Anderson el cual cae al suelo con él; yo me enojo y le pateo el cráneo hasta su muerte. Mi amado lloraba de dolor, yo no sabía qué hacer así que lo ayudé a caminar hasta salir de esa comisaría, nos dirigimos al bosque y logramos salir, el conductor desapareció con el bus, enojados suspiramos y nos dijimos: - A buscar ayuda.
Pasó un gran camión con ovejas atrás, se dirigía a nuestra ciudad así que nos llevó y luego de eso juramos no contarle lo sucedido a nadie, nos escapamos a otro país para rehacer nuestras vidas juntos.
Autoras: Yohanna Dutra Xavier & Romina Paola
Pintos Biurra.
Esperamos tanto hasta que llegó el día, fueron llegando uno por uno a mi casa que sería el lugar de partida, subimos al bus, Virginia encendió una radio con música alta, nos pusimos a bailar y cantar, fue muy divertido. De pronto la rueda se pinchó y todos confundidos salimos afuera, raramente el conductor no llevó repuesto, quedamos a pie, sin separarnos entramos al bosque con mucho temor de que pase algo, típico de las películas de terror sentirnos observados por alguna entidad, la verdad que ya no me sorprendía en nada, ya había tenido experiencias así y no me aterrorizaban, pero mis amigos estaban con los pelos de punta y la piel de gallina. Caminamos y caminamos, llegamos a una laguna en la cual estaban marcados niveles de profundidad del agua, el último punto marcado era tan profundo que preferimos ni acercarnos al agua. Seguimos nuestro camino bordeando el lago ya que no había otra, Renato largó un agudo grito perturbador diciendo que había visto burbujas en el agua como si hubiera algún ser allí; nos burlamos de él, ya que al ser un lugar donde habían muchos animales no teníamos que preocuparnos por cualquier cosa que hiciera ruido. Yo insistía que el camino que seguíamos era el que nos sacaría de ese aterrador sitio, pero lo que no sabía era que cada vez nos adentrábamos más en el frondoso bosque.
Veía luces al final del recorrido, así que les dije a mis amigos:
- ¿Ven? Allí está la salida, siempre tengo la razón.
Nos acercamos a las luces, cada paso que dábamos nos hacía creer aún mas que ese lugar no estaba habitado por algo normal, al fin llegamos, Anderson pálido y muy asustado dice que lo mejor es volver al coche, ya que no parecía ser seguro, podrían vivir asesinos o locos antisociales violentos.
Romina enojada dice:
- ¿Por qué mejor no nos quedamos acá hasta el amanecer? Me parece que es peor volver.
Le dimos la razón ya que era lo mejor en ese momento, a parte que teníamos miedo de volver al bosque. Ya con la decisión tomada, Enzo mira a todas partes y dice algo obvio:
- Chicos, me parece que nos equivocamos de camino…
Lo miramos y dijimos al mismo tiempo:
- No, ¿Enserio?
Enzo: Ah bueno perdón, perdón, entremos ahí. (y apunta a una casa).
Luego de ese pequeño inconveniente con nuestro amigo el inteligente, vimos un cartel que decía “Denizens City”, ninguno pudo descifrar en español lo que significaba eso. No le dimos mucha importancia y entramos a la casa, lo extraño es que para ser una casa abandonada estaba en condiciones regulares, lo que más nos llamó la atención fue que cuando Priscila abrió el refrigerador no había comida, sino partes de animales en frascos y platos, lo más normal sería irse corriendo pero nos guiamos más en lo razonable, quedarse en la casa porque afuera podría ser peligroso.
Subimos las escaleras, las cuales estaban podridas y hacían mucho ruido al pisarlas, entramos a un cuarto, sobre la cama reposaba una mujer de mediana edad, nos miró y dijo:
- Ustedes deben ser los que trajo Gen de visita.
Virginia - ¿Qué Gen? Esto es muy raro, vieja loca. (Tomó una lámpara y la lanza por la cabeza, provocando una muerte rápida).
Renato le pregunta porque lo hizo, y ella se desmaya sobre sus brazos, el llora desesperadamente hasta que una flecha atraviesa su ojo y queda clavada, todos fuimos a ayudar pero era muy tarde, una voz tenue se escucha:
- Pónganse cómodos, mi casa es su casa.
Desesperados corrimos bajando rápidamente las escaleras, Priscila se acordó que Virginia había quedado en aquel cuarto, así que subió nuevamente y no la encontró así que sin perder más el tiempo bajó, por desgracia la escalera se partió, ella cayó brutalmente y se golpeó contra el suelo, una madera atravesó su frágil tórax, su cuerpo no resistió.
Nos ocultamos en un closet gigante, pero nos olvidamos que Brayan era claustrofóbico, él no resistió y salió rápidamente topándose con el asesino de frente, nosotros solo conseguimos escuchar un leve grito y varios golpes, les podría jurar que escuché como los órganos de alguien se exprimían, lo cual mis amigos no sintieron; Romina sacó una linterna de su mochila, le dije:
- Romi, por favor, no vayas a alumbrar arriba, te lo pido. (Sin decirle que había sentido un fuerte tirón en mí cabello viniendo de arriba)
Ella curiosa no me obedeció y lo hizo, fue un error muy grande… Se encontraban muchos cuerpos de animales colgados del cuello en piolas, el olor era repugnante e insoportable, nos hizo salir.
Enzo dice: - ¡Miren! Un rastro de sangre…
Anderson con mucho miedo, se aleja y se encierra en el closet nuevamente, me preocupé un poco y entré con él a acompañarlo, Romina y Enzo siguieron ese rastro de sangre, ya que podía ser Brayan o Virginia que habían desaparecido. Cuando Enzo abre el refrigerador que era hacia donde los llevaba ese rastro, estaba el cuerpo descuartizado de Brayan, pero lo más raro era que faltaba su cabeza, la cual el asesino la colocó en el congelador. Enzo vomitó, Romina corrió a avisarnos, y cuando abrió la puerta del closet, nos encontró besándonos a Anderson y a mí, no le sorprendió en nada ya que nos gustábamos; nos dice:
- Encontramos el cadáver de Bra en el refri, tenemos que salir de acá, sea lo que sea que esté causando todo este daño sabe que estamos aquí y nos quiere matar, Em. Y… Enzo está vomitando.
De una forma rápida salimos afuera jalando al enfermo de los pies, ya que en shock quedó; apenas escapamos de allí pudimos apreciar una bella silueta masculina sobre un caballo negro que nos sonreía dulcemente, nos ofreció ayuda y la aceptamos ya que no teníamos otra opción. Nos guió sin decirnos una palabra más hasta llegar a la comisaría local y desapareció misteriosamente; no vimos a nadie en ese lugar, estaba desolado y muy sucio, no parecía que alguien estuviera ahí, recorrimos todo y no encontramos absolutamente nada. Lo habíamos dejado a Enzo sobre un viejo sofá, Anderson nos llama a ver algo que encontró en una celda, Virginia recostada sobre una camilla con una ropa de hospital nos miró fijamente a los ojos, se levanta, se acerca a las rejas y nos susurra:
- Soy la paciente número 666, están atrapados en Denizens City, aprovechen su estadía hasta que llegue a su fin. (Y se acostó nuevamente en la camilla con una sonrisa despiadada).
Muy chocados nos miramos y no dijimos ni una palabra, estábamos traumatizados con esa escena, hasta que Enzo se levantó del sofá, se nos acerca y dice:
- Tuve un sueño muy extraño, soñé que un hombre con la cara deformada me decía que este lugar que estamos era una pequeña ciudad en la cual se hacían experimentos con radiación a las personas que habitaban.
Ahora todo tenía sentido, esas personas solo buscaban venganza, se habían vuelto locas y agresivas. Bueno Anderson me tomó de la mano y me dijo:
Quiero que todo esto termine de una vez, pero si algo malo sucede, quiero decirte que te amo con toda mi alma y que eres el amor de mi vida; tomada por la ternura le doy un beso y le digo que me gusta mucho y que también lo amo; Romina abraza a Enzo que estaba paralizado por su sueño, le da un beso sobre la mejilla y le dice que todo va a estar bien. Yo noto que el cuello del chico tenía venas saltadas y que de su boca salía un chorro de baba con sangre, lo pellizqué a Anderson para que el también viera, me miró a los ojos con una gran expresión de terror y quedó sin palabras. Romina comienza a reír descaradamente y cae al suelo con Enzo, y al notar lo que le pasaba se levanta y se hace a un lado; sale corriendo y se tira por la ventana que estaba en el tercer piso, pero no muere, justo cayó sobre eno, se enoja toma un gran facón que estaba clavado en un árbol, se corta el cuello y muere desangrada. Enzo convulsionando saca una tijera y le corta el tendón a Anderson el cual cae al suelo con él; yo me enojo y le pateo el cráneo hasta su muerte. Mi amado lloraba de dolor, yo no sabía qué hacer así que lo ayudé a caminar hasta salir de esa comisaría, nos dirigimos al bosque y logramos salir, el conductor desapareció con el bus, enojados suspiramos y nos dijimos: - A buscar ayuda.
Pasó un gran camión con ovejas atrás, se dirigía a nuestra ciudad así que nos llevó y luego de eso juramos no contarle lo sucedido a nadie, nos escapamos a otro país para rehacer nuestras vidas juntos.
Autoras: Yohanna Dutra Xavier & Romina Paola
Pintos Biurra.
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