viernes, 21 de febrero de 2014

Maldito recuerdo…

Afuera llueve, un calor intenso envuelve mi cuerpo, no puedo dejar de pensar en aquel día el cual todo pasó.
El día comenzó muy bien, me levanté feliz y con mucha energía. Fui hasta tu casa, toqué
 el timbre, no tardaste en abrirme la puerta, no puedo olvidar aquellas profundas ojeras que llevabas, tú cabello despeinado y tu rostro cansado,  pregunté con una suave voz:
- Amor, ¿qué te sucede?
Nada más agachaste la cabeza, me tomaste la mano y llevaste hasta tu cuarto, me diste una hoja en la que había muchos números y cosas escritas, no entendía lo que ocurría...
Dejando caer una lágrima en tu mejilla dijiste:
- Tenemos que terminar.
Confundida y preocupada respondí:
- No sé lo que está sucediendo, explícame, ¿por qué?

Tu madre entra a la habitación y dice que me vaya, que no quería saber más de mí, yo no comprendía, así del nada me corre de su casa.
Pasaron 2 semanas sin verte, fui a revisar el correo y encuentro una carta tu carta
...
"Mi amor, perdón por lo sucedido, va a ser muy duro decírtelo, pero contraje VIH, hice muchas cosas que ahora me arrepiento, te fui infiel, se que nunca me lo vas a perdonar pero quiero que sepas que eres y serás la única en mi vida y lo que pasó fue que me dejé llevar por ese maldito momento
... Quería decirte la verdad aunque duela, me arruiné la vida, nos arruine más bien. Mi madre te trató mal porque pensó que fuiste tú quien me lo transmitió, ya le conté el error que cometí así que no tienes que preocuparte por lo que piense ella de ti. Te dejé porque te fui infiel, no te valoré ni respeté, y sé que no me mereces, no porque tengo este síndrome, porque si ya lo tuviera desde el principio de nuestra relación, el amor que sentimos el uno al otro no permitiría que eso nos separara.
Te amo y siempre te amaré."
Luego de leer esa carta entré en estado depresivo, tuve que acudir a profesionales para tratar este trauma por mucho tiempo, mi vida ya no tenía sentido sin él, es como si me faltara la mitad de mi ser, es algo difícil de explicar, el mundo me da vueltas y los pensamientos negativos se apoderan de mí.
Estoy aquí, intentando olvidarte, tu recuerdo se va desvaneciendo poco a poco en el más oscuro y profundo rincón de mi mente.


Autora: Yohanna Dutra Xavier.

sábado, 15 de febrero de 2014

No, mar… (Poema)

Desde tus profundas aguas,
intenta no traerme felicidad
porque de ella, ya no dependo…
Es increíble el rotundo cambio.

No, mar, no roces mi carne
con tu refrescante y pura bondad,
no soy digna de tal….
 La vida está dándome mi merecido.

Sin saber dónde ir, ni qué hacer estoy,
sin rumbo ni camino cierto.
Ni el destino sabe qué hacer conmigo...
Sigo perdido en agonía.


No, mar, ya no me brindes tu atención,
Nada es como antes…
 El ego inundó mi ser.

Tus aguas arden sobre mi piel…
Esos viejos recuerdos, que no puedo olvidar,
van apoderándose de mi mente, queman por dentro,
pronto habrá solo cenizas…

No, mar, no tengas piedad,
tan solo arrastra lo poco que sobra de mí,
hacia tu profundidad…

Es inevitable recordar el pasado
vuelve a mí tan de repente…
No, mar, ya no me acompañes,
tu presencia hace que me sienta feliz.

No merezco tal compañía,
soy el mal puro, perdido en su culpable ser.
Me hace mal tu dulce frescor, tu aroma...
No, mar, déjame aquí, encerrada en mis pensamientos.

Autora: Yohanna Dutra Xavier.