Me acuerdo de ese día que toda mi vida cambió por
completo…
Una noche de verano, estaba con mi amiga Milagros, escribiendo un texto en el ordenador, se me ocurrió llamar a más amigas a hacer una pijamada, ese día era muy extraño ya de comienzo porque mi padre me dejaba hacer absolutamente todo lo que quería.
Una noche de verano, estaba con mi amiga Milagros, escribiendo un texto en el ordenador, se me ocurrió llamar a más amigas a hacer una pijamada, ese día era muy extraño ya de comienzo porque mi padre me dejaba hacer absolutamente todo lo que quería.
Ya eran las 9 de la noche, ninguna de mis amigas
llegó, así que no perdimos más el tiempo y nos pusimos a ver películas de
terror, también comimos muchas palomitas de maíz. Estaba todo oscuro, apenas se
podía visualizar las luces rojas de la heladera, era un día muy sombrío ya que
nubes negras cubrían la visión al cielo, mi amiga y yo planeábamos observar las
estrellas fugases con el telescopio de mi hermano mayor Leonardo, pero por ese
hecho no pudimos.
Ya eran 00:30 de la noche, acostadas comiendo pizza nos pusimos a hablar y comentar la vida de todo el mundo, estábamos sin nada que hacer, cuando yo siento que alguien llama a la puerta, tres veces, no me dieron las agallas para abrirla, mi amiga asustada me dijo:
- No vayas a atender, a esta hora puede ser cualquier marginal.
Yo contesté: no lo haré, tranquila.
Ya eran 00:30 de la noche, acostadas comiendo pizza nos pusimos a hablar y comentar la vida de todo el mundo, estábamos sin nada que hacer, cuando yo siento que alguien llama a la puerta, tres veces, no me dieron las agallas para abrirla, mi amiga asustada me dijo:
- No vayas a atender, a esta hora puede ser cualquier marginal.
Yo contesté: no lo haré, tranquila.
Más tarde, me puse a escuchar los nuevos booms
musicales 2013, tenía los auriculares puestos cuando escucho aquel sonido
escalofriante, era una mezcla de voces muy similar a las que produce una muñeca
cuando se le está acabando la batería, me asuste y lancé los auriculares por la
cabeza de Milagros que estaba dormida, raramente, no se despertó.
Me acosté y tapé, hacía mucho frío adentro de casa, algo no muy común en verano… El aire cada vez se ponía helado, se me erizaba toda la piel.Fui al baño a cepillarme los dientes y de pronto, la puerta se cierra y las luces parpadean hasta que se apagan por completo; atrapada en el desespero azotaba fuertemente la puerta para abrirla, no era posible, estaba trancada, siento que un par de brazos rodean mi cintura y me aprietan fuerte, con intención de aplastarme los órganos internos diría yo, no podía respirar, me sentía muy mal, lloré, vomite mucha sangre, hasta que por un milagro la puerta se abre…
Justo frente a mí estaba allí parada Milagros, con la cabeza gacha y me dice:Me acosté y tapé, hacía mucho frío adentro de casa, algo no muy común en verano… El aire cada vez se ponía helado, se me erizaba toda la piel.Fui al baño a cepillarme los dientes y de pronto, la puerta se cierra y las luces parpadean hasta que se apagan por completo; atrapada en el desespero azotaba fuertemente la puerta para abrirla, no era posible, estaba trancada, siento que un par de brazos rodean mi cintura y me aprietan fuerte, con intención de aplastarme los órganos internos diría yo, no podía respirar, me sentía muy mal, lloré, vomite mucha sangre, hasta que por un milagro la puerta se abre…
- Vamos a dormir.
Yo le dije:
- ¿No sentiste mi llanto? Bueno olvídalo, vamos a acostarnos.
Entramos a mi cuarto, me cambié de ropa, me puse cómoda con mi pijama preferido y me dormí.
Pensaba que todo eso había acabado, pero sin querer me paro arriba de mi amiga que no reaccionó a mis pisadas, quede perpleja, miré la hora, eran exactamente las 3 y media de la madrugada; se sentían pasos, y ruidos en el cuarto de mis padres, no quise interrumpir, pero un gruñido muy fuerte escuché, preocupada fui y golpeé la puerta de su cuarto, nadie contestó, la cerradura estaba trancada, me di media vuelta y cuando fui a entrar a mi cuarto, se abre violentamente la puerta, yo tenía mi celular en la mano al cual usé para alumbrar, todo parecía estar en orden, nada fuera de lo normal… Intenté prender la luz, no pude, vi algo en penumbra, mi madre sentada en la cama decía que sentía que le estaban arañando la espalda y lloraba, para mi padre ya todo habría acabado, un rastro de sangre me llevo a ver adentro del closet al cual abrí… había un pedazo de carne en descomposición colgado, los llantos y gritos de mi madre me hicieron entrar en un estado de pánico que terminó en un hospital psiquiátrico por la mañana.
Ya nada era igual, mi vida cambió de un momento a otro, no sé donde terminó mi madre, de mi amiga ni rastros quedaron, y bueno mi padre… ya se lo habían comido los insectos.
AUTORA: YOHANNA DUTRA XAVIER.