miércoles, 1 de febrero de 2012

Una noche en el Casino Rivera (cuento)

Estábamos en las vacaciones de verano, y  yo gané el 5 de oro, así que se me ocurrió invitar a mis amigos para pasar una noche en el hotel “Casino” conmigo.

Invité a: Pilar, Nicolás, Matías, Virginia, Edina, Catalina, Camila, Thais, Santiago y Sebastián; ellos quedaron muy felices porque en realidad querían ir ahí hace mucho tiempo.
Yo estaba muy preocupada porque tenía el presentimiento de que algo muy malo iba a suceder.
Cuando llegamos al hotel quedamos asombrados por su belleza, luego nos fuimos a los cuartos, nos separaron a todos en grupos diferentes, acá los tienen: en el cuarto Nº 10 estaba Edina, Camila y Catalina, en el cuarto Nº 12 estaba: Thais, Virginia, Pilar y yo, en el cuarto Nº 13: Matías, Nicolás y Santiago; Sebita quedó solo en el cuarto Nº 11.
Antes de ir a acostarnos, fuimos a los juegos de máquinas, ganamos mucha plata, de pronto escuchamos a Nicolás gritando y diciendo había encontrado un cuerpo  descuartizado en uno de los baños, el pánico se apoderó del lugar, Catalina y yo corrimos rápidamente a la recepción a llamar a alguien del servicio para informarle lo sucedido, pero cuando llegamos a nadie encontramos , el teléfono sonó, Catalina atendió y escuchó que una voz muy extraña dijo: "tienen 2 horas para salir",  soltó el teléfono y tartamudeando me dice:
- Tenemos 2 horas para irnos de aquí según la llamada. Reímos y regresamos con los demás a contarles la supuesta broma ,cuando llegamos, las chicas estaban llorando y los chicos las consolaban, nosotras dijimos:
-¿Qué sucedió?
 Sebita respondió:
- Santiago fue a mirar el cuerpo de la persona muerta y …  sus partes se unieron y lo llevaron para la tina, lentamente caminamos a ver más de cerca, su cabeza ya sin ojos y despellejada encontramos dentro de la tina. Quedamos perplejas y llamamos a todas las chicas y las llevamos a todas a sus cuartos correspondientes.
Ya era tarde, muy cansados nos acostamos, ya había pasado una hora desde esa extraña llamada telefónica, de repente se siente un grito viniendo de la habitación Nº 11, en donde se hospedaba Sebita, pateamos la puerta fuertemente y cuando logramos entrar vimos que a él le faltaba un pie, las chicas se desmayan, los chicos y yo intentamos ayudar al chico, habían muchos insectos comiéndose su tobillo, volteo y veo que la puerta del armario se abre y cae una fotografía, la tomo y observo detalladamente hasta hallar esto:
“Hola soy la madre de Gabriel Bueno, estoy muy mal, mataron a mi hijo, muy sola  me encuentro en mi casa la cual fue destruida, está en ruinas, poco a poco van cayendo sobre mi pobre e indefenso cuerpecito partes de ella, no sé más lo que hacer, extraño mucho a Gabi, era solamente un chico inocente de 8 años, el asesino  seguramente fue el que incendió en mi casa, mi pobre hijo murió quemado atrapado en su cuarto, no sé donde deberá estar esta carta, supongo que en el cuarto de desaparecido angelito  André, el tiene 16 años, no se llevaba muy bien con Gabriel ni conmigo, se escapó de casa antes de que se incendiara, luego de eso me dí cuenta que me faltaba la caja de seguridad donde guardaba mi dinero. Bueno esta carta la voy a dejar justó en su cuarto, no me pregunten el porqué, solamente léanla, quiero saber lo que en realidad le pasó a mis hijos y al dinero, espero que algún día encuentre a el asesino  de mi pobre Gabi y al ladrón.
Gracias por leerla”.
Marilyn Montoya.

Cuando terminé de leer esa larguísima carta todos me observan y dice:
-¿No te das cuenta Yohanna?
Confundida respondí:
-¿De qué chicos?
Con una voz demostrando enfado contestan:
-De que nos tienes que ayudar acá con Sebita.
Sin respuestas salí de la habitación pensando que tenía que descubrir ese misterio.
Me encontré con  Virginia que regresaba del baño, le mostré la carta, la analizamos detalladamente, llegamos a una conclusión... Era posible que el espíritu de la madre de los desaparecidos buscaba al asesino de su hijo para vengarse; debíamos hacer algo urgente porque nuestra vida y la de nuestros amigos estaba en peligro.
Fuimos al cuarto con el resto de los chicos y les explicamos todo, su mentalidad era algo lenta y no  entendieron, así que lo hicimos más simple, exclamamos:
-¡Debemos salir de aquí!
Solo teníamos 30 minutos para poder escapar  según la llamada que recibimos, algo no tan inesperado sucede...Sebita muere desangrado.
Matías y Nicolás habían ido a arreglar sus cosas, preocupada entré a su cuarto a ver si estaba todo bien, pero no, me encuentro con un rastro de sangre en dirección al armario, lo abrí y una gran sorpresa me llevo...Dos cadáveres colgados con un gancho, tenían toda la piel rasgada, sus abdómenes abiertos carecían de órganos. Pilar aparece y me abraza diciéndome que tenemos que salir de esta vivas. Bajamos al piso donde estaba el resto de las chicas, que nos dijeron que  Edina y Thais desaparecieron , las buscamos pero ni rastro de ellas; 10 minutos después escuchamos un agudo chillido viniendo de una habitación, Thais jalaba a Edina violentamente de la pierna  la cual arranca, la quiebra a la mitad, y dice:
-Yo se que ella es la asesina de mi hijo.
Lo confieso, temblaba como una gelatina pero mi coraje me obligo a responderle:
- ¡Lo sabía! Eres Marilyn, la madre de Gabriel; el asesino o asesina no esta aquí, creo que ya se quien es, tu otro hijo  no se llevaba con Gabriel y según tu carta contigo tampoco, te faltaba plata antes del incendio, el desapareció misteriosamente  de casa, ¿No?, entonces el te robó y quemó tu hogar.
En ese momento el espíritu de Marilyn salió del cuerpo de Thais y se elevó la cielo, después de todo la misión de Marilyn era saber quién mató a su hijo y robó su dinero.
Algo inesperado pasa, sentimos que un espejo se quiebre, sale un extraño bulto negro, nos asustamos y corrímos, pero ese ente nos siguió hasta que se para  frente a mí se forma una silueta de  un chico, que me dice:
- Tu le has dicho a mi madre que maté a Gabriel y robé su dinero, me acusaste, ahora yo me voy a vengar de vos.
 Ya no le temía a nada, le contesté afirmando al voz:
- No, tu vuelves a las llamas del infierno de donde perteneces, no regreses jamás.
 El espíritu salió rápidamente de la habitación.
Virginia, Pilar y yo logramos salir del Casino, pensamos que todo había acabado de pronto algo jala fuerte los cabellos de Virginia, su cuerpo vuela
 y cae sobre una cerca eléctrica, su cuerpo no resistió a tanto calor , murió quemada.
Con mi amiga juramos que nunca íbamos a contarle esto a nadie, y fingir que nada sucedió.

Autora: Yohanna Dutra Xavier.



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