Dicen que en aquella antigua chacra mora el Diablo. Sus sirvientes sufren de serios trastornos mentales, más allá de sus circunstancias son increíblemente inteligentes, una inteligencia que no es allegada, ni será jamás, a la humana.
Esas capacidades otorgadas por el mismo Satán consistía más o menos en inventar y realizar numerosas torturas para después acabar con la vida de con sus víctimas.
Nadie osa desafiarlo, porque quién juega con fuego algún día tiene que quemarse... Él no tiene piedad, nadie pisas sus tierras, cuando esta terrible idea fue puesta en juego absolutamente un alma salió bien...