Malditos sean los cristales,
que me hacen entrar y quedar atrapado…
La profundidad infinita de tu mirada
es completamente penetrante e irresistible.
Mi reflejo claro y puro,
aparece sobre en su interior apoderándose por completo de ellos.
Una luz tan brillante como una estrella titila tímida
se opaca lentamente hasta volverse nula.
Una primavera de colores surgen en un nacarado deslumbrante.
Lagrimas de inocencia se deslizan ardientes
tan valiosas como diamantes.
Tu mirada se pierde y deja de tener sentido.
Los cristales se empañan, dejan de brillar.
La tristeza se hace presente…
Los diamantes se desvanecen, perdiendo poco a poco su valor.
Los cristales ya no son transparentes, sino complicados e incomprensibles.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.
que me hacen entrar y quedar atrapado…
La profundidad infinita de tu mirada
es completamente penetrante e irresistible.
Mi reflejo claro y puro,
aparece sobre en su interior apoderándose por completo de ellos.
Una luz tan brillante como una estrella titila tímida
se opaca lentamente hasta volverse nula.
Una primavera de colores surgen en un nacarado deslumbrante.
Lagrimas de inocencia se deslizan ardientes
tan valiosas como diamantes.
Tu mirada se pierde y deja de tener sentido.
Los cristales se empañan, dejan de brillar.
La tristeza se hace presente…
Los diamantes se desvanecen, perdiendo poco a poco su valor.
Los cristales ya no son transparentes, sino complicados e incomprensibles.
Autora: Yohanna Dutra Xavier.