miércoles, 26 de marzo de 2014

El místico creador (cuento)

En un comienzo todo era oscuridad, ni la luz del sol lograba hacer que ese lugar luciera  “con vida”. Un día como todos, igual, vacío, aburrido, sucede algo que cambiaría todo para siempre…
 Lentamente un gran y misterioso objeto volador se acercaba a ese baldío sitio, aterrizó al lado de un volcán, de él bajó un extraño ser de color verdoso, ojos negros saltones, tenía un aspecto repulsivo, traía algo en brazos envuelto en una tela elástica amarillenta, delicada y cuidadosamente fue estirándola hasta su ruptura,  de ella salió una clase de embrión alienígena, el ser lo tiró dentro del volcán, provocando una gran explosión la cual destruyó  gran parte del planeta. Dos días después  una criatura salió de la lava, miró para todas partes y no vio absolutamente nada, estaba completamente sola, tenía frío, usó su extraordinaria inteligencia y tomó una roca colocándola en la lava, una poderosa y caliente llama se encendió, “fuego” la nombró, lo cual usó para entibiar su cuerpo, pero llegó un momento en donde empezó a arder su carne, algo muy importante faltaba en ella…
Días después, la criatura se dio cuenta que estaba empezando a desarrollar una gruesa envoltura sobre su carne, la cual denominó “piel”, el fuego ya no le provocaba ardor, su cuerpo se había adaptado a él. Un rugido peculiar escuchó, curiosa toca su abdomen y lo aprieta sintiendo un vacío muy profundo, necesitaba llenarlo con algo… ¿pero cómo? Pronto se dio cuenta que tenía un agujero en medio del abdomen e intenta llenarlo con tierra, no era tan profundo como para que la tierra llenara ese vacío. Sintió que dentro de su boca había una clase de líquido, lo tragó, el cual fue a su interior, así que pensó: “¿y si pongo la tierra en mi boca y la trago?
Puso a prueba su pensamiento y funcionó, ese vació ya no estaba, la tierra no era muy agradable para ingerirla, se le ocurrió buscar otra cosa, pero lo único que encontró fueron rocas. Al transcurrir los días, la textura de su piel cambió totalmente, ya no era una criatura repulsiva, se había transformado en algo muy diferente, desarrolló sentimientos, le creció cabello y vello, se sentía solo y aburrido. 
Se sentó a mirar las estrellas cuando vio aquel gran objeto volador que se acercaba a él, era el mismo que lo había dejado allí, nuevamente bajó el ser alienígena el cual extendió sus brazos y le dio a la criatura una pequeña piedra verde, la pobre no entendía nada, en un piscar de ojos el objeto volador ya se había ido.
Confundida y muy solitaria se encontraba ella, sin saber qué hacer con lo dado por el alienígena, pensó en ponerla en el suelo y dejarla ahí a ver qué sucedía, se aleja lentamente. Al día siguiente vuelve para ver si había ocurrido algo con la pequeña piedra, se sorprende  al ver que se estaba transformando en una masa ramificada nunca antes visto por sus ojos, al parecer la piedra era mágica. Esa noche se sentía muy cansada, sus ojos se cerraron, cayó al piso y luego de 8 horas después despierta, tenía mucha energía y ganas de moverse, no entendía por qué, todo era tan nuevo para ella.
Las visitas del objeto volador y de aquel ser se volvieron diarias, cada día traían algo nuevo, el planeta se fue llenando de flora y fauna, la criatura, luego llamada “el hombre” no estaba solo, se sentía feliz y agradecido, pero aún su vacío no se había completado…
Una mañana se levantó muy temprano como de costumbre y recibió la visita del ser, el cual le había dicho que hiciera un último pedido, porque sería la última vez que lo iba a ver en ese planeta, el hombre no sabía que pedirle, así que dijo:
-“Completa mi vacío”.
El  alienígena con sus garras arrancó una costilla del hombre, la rompió en 2 partes y dijo:
- Con este hueso nacerá un igual, pero diferente. (Apretando fuertemente la costilla hasta hacerla ceniza)
El hombre sentía un profundo dolor, brotaba un espeso líquido rojo de su herida, su capacidad del habla otorgada por el extraño ser no funcionaba, tan solo salían chillidos de su boca.
- Tranquilo, te regenerarás solo esta vez. (Aseguró el ser)
Su herida sanó rápidamente, otra criatura se formaba a su frente en un remolino de cenizas, una hermosa similar a él apareció, el alienígena se fue sin dejar rastro. Se miraron fijamente hasta que ella  le sonríe confiadamente, lo que causó en él una inmensa alegría interna, el amor había nacido.  
No tardaron en llevarse bien, charlar, interactuar mutuamente, intercambiar muestras de cariño e incluso crear una nueva vida.
Muchos años después la raza “humana” se había extendido sobre todo el planeta, todo gracias a aquel sabio ser alienígena que hoy en día le llaman “El  Místico Creador”.

Autora: Yohanna Dutra Xavier.

viernes, 14 de marzo de 2014

Yo, mi oculta realidad

En mi alrededor hay variedad de personas que me critican, califican, juzgan y ponen apodos, día a día la convivencia se hace más difícil, mi mente da muchas vueltas, porque la verdad aún no sé quién soy y a qué vine.
He pasado como cualquier persona, por momentos buenos y malos, tuve experiencias de las cuales aprendí mucho, incluso cambié mi forma de ser y pensar incontables veces, sigo en la búsqueda de mi personalidad la cual está oculta en el más oscuro rincón de mi ser.
No sé lo que tiene el destino me tiene preparado, recién estoy en la primera etapa de mi vida, no sé si habrá un mañana para mi, ni si podré seguir mi vida tranquilamente, todo pasa tan rápido que es solo esperar  a que suceda... Dudas y más dudas me llenan la cabeza, no dejo de pensar si estoy yendo por buen camino, si soy buena persona o si al infierno me iré; no trato de ser fatalista tan solo digo las cosas como son, aún trato de destapar a esa desconocida realidad a quien llamo "yo".

Autora: Yohanna Dutra Xavier.